Ahora el empleo es para quien tiene más dinero.

Las páginas de empleo que todos conocemos están adulterando la selección de personal. La tendencia parece ser cobrar a los candidatos para que su currículo destaque entre los millones de cv´s que circulan, para que sea más visible que el resto de currículos. Entonces, ¿qué manda en la selección, los méritos o el patrocinio pagado? ¿las páginas web de empleo presentan a los mejores candidatos para el puesto o al que ha pagado la cuota premium?

Algunas de las webs de búsqueda de empleo más importantes cobran a los usuarios por ciertos servicios extra para colar su currículo por delante del de los aspirantes que no abonan cuota. Lo llaman visibilidad y cuesta entre 10 y 20 euros al mes. ¿Qué se ofrece a cambio de la suscripción? Para el que busca trabajo, estar mejor posicionado. Polémico producto, de discutible ética.

¿Cómo funciona esto, cuál es su reclamo? Pues explotando su base de datos. Después de dejar sus datos los usuarios de estas páginas reciben cada semana correos electrónicos que les preguntan: “¿Llevas mucho tiempo sin recibir ofertas? El pack premium multiplica tus opciones de conseguir trabajo”.

Algunos al reflexionar sobre esto opinan que el mercado de trabajo no es sino otro tipo más de mercado, y por tanto parece ser que opinan que también debe deshumanizarse. “No tiene por qué ser democrático”, dicen, “la publicidad no lo es”. Por tanto el que más paga es el que más aparece, aunque no posea necesariamente el mejor curriculo. El que más tiene es el que más puede, como en Google, no conocemos los mejores servicios sino aquellos que pagan más por ser vistos.

La cuestión clave es quién se considera que es el cliente. Si el cliente es la empresa no tiene sentido cobrar a los candidatos a cambio de poder adelantar por la izquierda, pues estarían ofreciendo a la empresa no a los mejores sino a los que más pagan por llegar antes a la entrevista. Y si el cliente es la persona tampoco tiene sentido cobrarle a los candidatos para que se desbanquen unos a otros a golpe de talonario; la lógica sería darles un buen servicio a todos por igual.

Los departamentos de recursos humanos tampoco creen que este modelo sea bueno. Esta tendencia no garantiza llegar a conocer al mejor candidato. Todo por afán de facturar. Da igual que haya crisis o no, las empresas intentan sacar rentabilidad haciendo lo que sea. Y la historia nos enseña que cada vez que una organización hace “lo que sea” para obtener una ganancia damos un paso atrás en progreso social.

En Ogaclan no tenemos duda de que el cliente eres tú, la persona, por eso la selección no solo no tendrá coste para ti, sino que además si consultan o descargan tus datos curriculares serás recompensado por ello.