La resiliencia es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. Esta definición tan general trasladada al mundo laboral significa: aguanta lo que te caiga o es que no vales para el puesto. En realidad las personas protestan de las cosas que les dañan, pero al poco lo asumen, porque no lo pueden vencer ni parece que lo vayan a poder evitar. Resignación. Hoy se habla mucho de resiliencia, lo hablan los consultores que venden formación en la habilidad de resistir y conllevar el estrés emocional. Los ponentes están encantados de encontrar un nuevo tema que explotar. Quienes están en posición de fuerza también están encantados de poner de moda la resiliencia. Cuanto más aguante el saco más duro le puedo dar. Parece que sea una ley natural que a causa del trabajo nos tengamos que sentir mal. Inverosímilmente no se habla tanto de planificación y prevención. Aprender a resistir las demandas del entorno es necesario pero no está de sobra si intentamos cambiar aquello que nos molesta. Menos resiliencia y más cambio.