Un alemán de cincuenta años afincado en Palma desde hacía veinticinco se lamentó de la discriminación por edad que hacen las empresas españolas en los procesos de selección. En España no hay buenos jefes, por eso les asusta contratar a gente de edad, porque no saben dirigir a personas hechas y derechas, prefieren jóvenes con menos personalidad. Uno me dijo una vez en una entrevista una frase que habría leído supongo en una antología de eufemismos, dijo: los hombres mayores de cuarenta y cinco compiten mal en los procesos. Está claro que era una frase hecha, realmente tiene un significado distinto del que tienen las palabras que la componen. Yo no compito mal, añadió, qué chorrada, me han descartado antes de que llegue a competir. Cobarde difamación, negar los prejuicios propios inventando defectos en los demás, sentenció