Hasta que llegó el ERE, durante ocho años mi actividad fue visitadora de médicos, a comisión por ventas. Se visita a los médicos una vez a la semana. Lógicamente a los dos meses ya te repites y acabas hablando con ellos de viajes y maquillajes. Claro que les resta minutos de su tiempo, pero te reciben igual, porque son los laboratorios farmacéuticos los que pagan muchas de sus formaciones, viajes a congresos, etc. A cambio les podías llegar a rogar que te compraran más de algún fármaco para alcanzar tus objetivos y cobrar el bono, bueno,.. y luego he visto hasta pagarles la comunión de sus hijos en agradecimiento. Había que vender, vender, vender…. ahora que terminó aquello ya no puedo vender si no me lo creo.